fbpx

La glándula pineal y el ojo de Horus

La glándula pineal se encuentra en el centro del cerebro. Esa región cerebral muestra un parecido asombroso con la forma del símbolo del Ojo de Horus. Esto podría indicar que los egipcios sabían que esa parte del cerebro esconde un secreto de visión y capacidad mental superior en el ser humano (asociado al tercer ojo).

La glándula pineal es una pequeña glándula con forma de cono de pino. Su papel es regular nuestro ciclo de sueño y el estado ánimo a través de la secreción de melatonina. Por su parte, el Ojo de Horus es un símbolo egipcio divino usado para la protección espiritual y psíquica, también proveía buena salud, según la tradición.

Se llama Pineal por su forma, ya que pinea es piña en latín y así se representa simbólicamente. Aparece en numerosas imágenes sumerias y babilónicas, en el dios griego Dionisio, en el romano Baco, o en el pelo cónico de Buda y Shiva. Así mismo, el Vaticano posee una estatua de cuatro metros de altura situada en el llamado patio de La piña del palacio de Belvedere; también aparece una piña en la plaza de San Pedro y en el bastón del papa.

Existe otro símbolo cuya semejanza con la glándula diseccionada es sorprendente: el Ojo de Horus. Este emblema egipcio también se conoce como Udyat, cuyo significado es “el que está completo”, y es un talismán al que se le atribuyen propiedades protectoras, de salud y renacimiento.

El amuleto aparece en el “Libro de los Muertos” (escrito hacia el 1550 a.C.) Este libro es un texto funerario del Imperio Nuevo egipcio cuyos sortilegios mágicos tenían como objetivo ayudar a los difuntos en su viaje a la otra vida.

El ojo también aparece en los “Textos de los Sarcófagos”, unos conjuros pintados o grabados en sarcófagos y ataúdes durante el Imperio Medio del Antiguo Egipto, y que también protegían a los fallecidos en su travesía al más allá (2100 a.C.). Pero su origen se encuentra en los “Textos de las Pirámides” (2350 a.C.), un repertorio de conjuros, encantamientos y súplicas grabados en cámaras sepulcrales de las pirámides del Imperio Antiguo.

Cuenta la leyenda que el dios Osiris tenía dos hijos: Horus y Seth, y que fue asesinado por este último. Horus quiso vengar a su padre y luchó contra su hermano sufriendo graves heridas y la pérdida del ojo izquierdo. Gracias a la intervención de Thot, dios de la sabiduría y los hechizos mágicos, el ojo de Horus fue sustituido por el mágico Udyat para que el dios pudiera recuperar la vista. Horus empleó su poderoso ojo para devolver la vida a su padre.

El ojo de Horus también es un jeroglífico. Los antiguos egipcios utilizaron un complejo sistema fraccional en diversas medidas agrarias de superficie y volumen basado en las potencias de 1/2. Para ello usaron las fracciones mayores que arrojaban las distintas partes del talismán.

Durante miles de años, los místicos orientales han atribuido un tercer ojo al ser humano, también llamado el “Ojo de la Sabiduría”, y este estaría localizado en la glándula Pineal, justo en mitad de nuestro cerebro.

Este pequeño órgano, también conocido como Epífisis, es una glándula de secreción interna en forma de cono que mide entre cinco y diez milímetros, y se encarga de regular nuestros ciclos de vigilia y sueño, por lo que cumple las funciones de reloj biológico.

Después de la pubertad se produce una calcificación en la glándula Pineal en forma de cristales de fosfato de calcio. Es conocida por los científicos como “arenilla del cerebro”.

Está unida, vía ganglio cervical superior, a la retina formando así parte de nuestro sistema visual; y aunque está sepultada en el interior del cerebro, reacciona a la luz solar y a la artificial. Cuando llega la oscuridad, transforma la luz recibida en una secreción hormonal llamada melatonina (que participa en una gran variedad de procesos celulares, neuroendocrinos y neurofisiológicos), que a la vez procede de otra sustancia que también se encuentra en esta glándula: la serotonina. El déficit de melatonina suele ir acompañado de insomnio, depresión y aceleración del envejecimiento.

La DMT, o dimetiltriptamina, es un neurotransmisor que también se encuentra en la glándula Pineal y es el alucinógeno más potente que existe. Se produce en pequeñas cantidades cada vez que un individuo sueña y en los momentos cercanos a la muerte.

Rick Strassman, psiquiatra e investigador de la Universidad de Nuevo México, nos habla en su libro “DMT: La molécula espiritual”, y en varios documentales que podemos ver en Youtube, sobre este principio activo.

Y lo compara con la ayahuasca amazónica, que es un potente alucinógeno utilizado por chamanes y curanderos dentro de un contexto espiritual y de sanación. Strassman solicitó voluntarios que estuvieran interesados en el proyecto científico, y el 70% de estos calificaron la experiencia como uno de los cinco aprendizajes espirituales más significativos de sus vidas.

Nos dice Strassman: “Me fui interesando en la glándula Pineal como una posible fuente de algún químico alucinógeno en el cerebro. Es un órgano extremadamente misterioso y es muy pequeño. Aparentemente existe algún tipo de correspondencia visual relativo a la luz y el color en la glándula Pineal”. “También tiene una larga historia, en el contexto de la literatura mística. Ha sido descrito como el tercer ojo o el crown chakra y este tipo de cosas habla de que puede ser activado cuando se adquiere un nivel elevado de conciencia mística”.

De manera esotérica, la Pineal está relacionada con el sexto chakra según la tradición védica anterior al hinduismo. En India se conoce como la “Ventana de Brahma”, en China la denominan el “Ojo Celestial”, y es llamada el “Palacio Niwan” por los taoístas.

El filósofo y matemático sueco René Descartes, la calificó en el siglo XIX de “tercer ojo”, al considerar que allí se asentaba el alma racional.

Existe otra leyenda que cuenta que el Creador introdujo la Pineal en nuestro organismo para poder fundirnos con Él. Sin embargo, el Portador del Mal atrofió la glándula para convertir al ser humano en esclavo.

En nuestros días, la calcificación de la Pineal se ha deteriorado principalmente a estresante estilo de vida que llevamos y a nuestra nociva dieta moderna. Sobre todo se atribuye al consumo de ciertas sustancias químicas como el flúor, una sustancia tóxica y reactiva que consumimos habitualmente en el agua que bebemos, pastas de dientes, enjuagues bucales, sal fluorada, suplementos dietéticos, y que además utilizamos como antiadherente en superficies poliméricas de fluoruro (hojas de afeitar o sartenes), en fertilizantes, vidrio, hidrocarburos fluorados o refinerías de petróleo.

También colaboran en la calcificación los suplementos de calcio, el mercurio (presente en empastes dentales, pescados de gran tamaño, langostinos, o eco bombillas que se rompen), plaguicidas o pesticidas químicos, edulcorantes como el aspartamo, azúcar refinada, grasas, harinas refinadas, refrescos con gas, cafeína, tabaco, alcohol, productos químicos de limpieza, ambientadores, y aditivos que comienzan con la letra E (ya sabes: si no puedes decir el nombre de una sustancia, lo más probable es que sea nociva).

Con el objeto de descalcificarla y abrir nuestro tercer ojo, los maestros espirituales nos aconsejan practicar una buena alimentación, meditar, escuchar música de altas frecuencias, o visualizar estereogramas; así como practicar a diario cierta filosofía de vida para permanecer en estado de armonía y paz. “Om mani padme hum…” La joya está en el loto, dice el famoso mantra budista. Parece fácil… = )

Únete la tribu en Facebook para compartir y conocer temas similares: D'A
Busca en FB a: Dimensión Alterna únete y comparte tu opinión en la comunidad.
Recibe actualizaciones inmediatas: Suscribir al grupo de whatsapp

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

oscarhttps://oscarsaid.com
Formador de historias verídicas y mitológicas en la configuración de D'A (Dimensión Alterna) puede seguirme en la red social o en el grupo de FB: Dimensión Alterna

Artículos relacionados

artículos populares

Una enfermera recibió la vacuna contra el coronavirus y murió a los dos días

Sonia Azevedo, una enfermera portuguesa, murió de muerte súbita dos días después de ponerse la vacuna contra el coronavirus de Pfizer. Natural de Maia, llevaba 10 años trabajando en...

¿Qué Ocurre cuando un Reo pasa por la Silla Eléctrica?

Aunque la silla eléctrica ya no es un sistema de ejecución utilizado de un modo generalizado, se sigue aplicando en algunos casos. Actualmente en...

CUANDO DUERMES….

¿Sabías que cuando duermes colocas tus manos en las partes del cuerpo que requieren sanación? Arriba de tu cabeza: buscas mayor conexión espiritual.En el pecho:...